Efecto vitamina P
- Félix Corral

- Feb 11
- 2 min read

En 1936, mientras investigaba las propiedades de la vitamina C, el bioquímico húngaro Albert Szent-Györgyi hizo un descubrimiento inesperado. Un colega suyo padecía sangrado crónico de encías, síntoma del escorbuto. Szent-Györgyi le administró vitamina C purificada, pero los resultados fueron decepcionantes. Sin embargo, cuando utilizó un extracto crudo de limón que contenía la vitamina junto con otros compuestos, la mejoría fue notable.
Tras aislar la fracción activa de pimientos rojos y limones, Szent-Györgyi identificó una sustancia que denominó "citrina". Esta molécula mostraba una capacidad extraordinaria para reducir la permeabilidad de los vasos capilares y fortalecer sus paredes, por lo que propuso llamarla "vitamina P", siendo la P por "permeabilidad" vascular.
¿Vitamina o no vitamina?
Con el tiempo, la comunidad científica determinó que estas sustancias no cumplían los criterios para ser consideradas vitaminas, ya que su deficiencia no provocaba enfermedades carenciales graves. Por ello, se adoptó el término "bioflavonoides" o "flavonoides", aunque el nombre popular "vitamina P" perdura.
Los bioflavonoides son compuestos polifenólicos que las plantas producen como metabolitos secundarios. Existen más de 4000 tipos diferentes identificados, siendo los más relevantes la quercetina, la rutina, la hesperidina, la naringina y las proantocianidinas.
El mecanismo del efecto vitamínico P
El efecto vitamínico P se caracteriza por tres acciones principales. Primero, fortalece las paredes de los vasos sanguíneos, especialmente los capilares, mediante la estabilización de las proteínas estructurales del endotelio vascular.
Segundo, reduce la permeabilidad capilar excesiva. Los capilares deben permitir el intercambio de nutrientes, pero una permeabilidad excesiva causa inflamación, edemas y hemorragias. Los bioflavonoides regulan esta permeabilidad evitando fugas no deseadas.
Tercero, actúan en sinergia con la vitamina C. Los bioflavonoides protegen a la vitamina C de la oxidación y mejoran su absorción. A su vez, la vitamina C potencia los efectos vasculares de los flavonoides, creando un efecto complementario que explica por qué las fuentes naturales son más efectivas que los suplementos aislados.
Mecanismos moleculares y aplicaciones
A nivel celular, los bioflavonoides actúan como potentes antioxidantes, neutralizando radicales libres que dañan los vasos sanguíneos. También quelan iones metálicos como hierro y cobre, que catalizarían reacciones oxidativas dañinas, e inhiben enzimas proinflamatorias como la ciclooxigenasa.
Las aplicaciones terapéuticas son numerosas. En insuficiencia venosa crónica, como varices y piernas cansadas, mejoran el tono venoso y reducen pesadez e hinchazón. Para hemorroides, reducen el sangrado y la inflamación. En fragilidad capilar (moretones frecuentes, sangrados nasales), la suplementación con bioflavonoides y vitamina C resulta muy beneficiosa.
El efecto sobre la microcirculación también beneficia las ojeras y bolsas bajo los ojos, fortaleciendo los diminutos capilares de esa zona delicada. Existe evidencia epidemiológica que relaciona el consumo de flavonoides con menor riesgo de enfermedades coronarias.
Fuentes alimentarias
Los bioflavonoides se encuentran principalmente en cítricos (especialmente en la parte blanca de la cáscara), cebollas rojas, manzanas, uvas, bayas, té verde, vino tinto, trigo sarraceno y cacao. Un principio general: cuanto más colorido sea un vegetal, mayor será su contenido en flavonoides, ya que estos actúan como pigmentos naturales.
El efecto vitamínico P representa uno de los descubrimientos más valiosos de la nutrición moderna, demostrando que la salud vascular depende de toda una familia de compuestos vegetales que trabajan sinérgicamente para mantener la integridad de nuestro sistema circulatorio.
Si te ha gustado el contenido puedes compartir o darle un like, siempre estaremos muy agradecidos. ¡gracias!




Es un artículo muy bueno ..con mucha información me ha resultado ameno e informativo…