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Tu piel: el equipo de apoyo en la limpieza del cuerpo (II)


Para que nuestro cuerpo funcione bien, no solo importa lo que comemos, sino también cómo nos deshacemos de lo que no nos sirve. Recordad que tenemos un sistema de limpieza interno (llamado sistema emuntorial) formado por hígado, riñones, intestino y piel, que a veces se satura. Si queremos ayudar a nuestras células a estar sanas, tenemos que apoyar activamente este sistema.


El hígado: tu gran estación de reciclaje

El hígado es el órgano que más trabaja limpiando la sangre. Realiza su función de detoxificación en dos fases: primero identifica y neutraliza las toxinas (Fase I), luego las "empaqueta" para que puedan ser eliminadas del cuerpo (Fase II). El problema surge cuando el hígado no tiene los nutrientes necesarios para completar la Fase II, y los desechos se quedan acumulados dentro, generando daño oxidativo.


Nutrientes clave para la detoxificación hepática

Para que el hígado pueda completar ambas fases correctamente, necesita nutrientes específicos que vienen en la alimentación o en suplementación:


  • Magnesio y zinc: Cofactores enzimáticos esenciales

  • Vitaminas del grupo B (especialmente B6, B9, B12): Necesarias para la metilación

  • Aminoácidos azufrados: Glicina, taurina, cisteína (precursores del glutatión)

  • Antioxidantes: Vitamina C, E, selenio


Sin estos "ayudantes moleculares", la limpieza se frena. Y si además mantenemos el líquido intersticial (espacio donde se alojan las células) en estado ácido, la célula empieza a sufrir daño metabólico.


¿Por dónde empiezo? Alimentación evolutiva

La mejor ayuda es una alimentación evolutiva: comer alimentos naturales, mínimamente procesados, como hacían nuestros antepasados. Esto significa evitar los procesados industriales, el azúcar refinado y las harinas blancas. Al comer así, evitamos que el medio extracelular se acidifique y permitimos que las células "respiren", se nutran y eliminen correctamente sus desechos.


Alimentos que apoyan la detoxificación:


  • Crucíferas: Brócoli, col, coliflor (ricos en sulforafano)

  • Verduras amargas: Alcachofa, diente de león, rúcula (estimulan la bilis)

  • Allium: Ajo, cebolla, puerro (ricos en azufre)

  • Grasas saludables: Aguacate, aceite de oliva, frutos secos

  • Proteína de calidad: Huevos, pescado salvaje (aportan aminoácidos)


Las tres vías de eliminación

Una vez que el cuerpo ha procesado los desechos, tiene que expulsarlos por tres vías principales:


Intestino: la salida principal

El intestino es la vía de eliminación más importante. Para que funcione correctamente, necesitamos:


  • Integridad de la mucosa intestinal: Sin permeabilidad intestinal (leaky gut)

  • Microbiota saludable: Bacterias beneficiosas que metabolizan toxinas

  • Fibra suficiente: Para que los desechos se eliminen y no se reabsorban


Los probióticos y la fibra son fundamentales para que la "basura" no vuelva al torrente sanguíneo.


Riñones: los filtros de agua

Los riñones funcionan como filtros que depuran la sangre continuamente. Beber agua suficiente (2-3 litros diarios) es básico para que los desechos ya procesados puedan ser expulsados a través de la orina sin sobrecargar el sistema.


Piel: la válvula de escape

Cuando los otros órganos están saturados, la piel ayuda eliminando toxinas a través del sudor. Por eso, hacer ejercicio regularmente y sudar es una excelente forma de apoyar la detoxificación sistémica.


Aliados naturales para la limpieza hepática

Existen plantas medicinales que actúan como "empujoncitos" naturales para el hígado y la producción de bilis:


  • Cardo mariano (Silybum marianum): Protege y regenera hepatocitos

  • Alcachofa (Cynara scolymus): Estimula la producción de bilis

  • Cúrcuma (Curcuma longa): Antiinflamatorio y hepatoprotector

  • Diente de león (Taraxacum officinale): Diurético y colagogo

  • Desmodium: Reparador hepático profundo


El ayuno intermitente: autofagia celular

El ayuno intermitente constituye una herramienta clave para la detoxificación profunda. Al mantener periodos de ayuno de 12-16 horas, se activa la autofagia, un proceso por el cual las células reciclan sus propios componentes dañados y residuos metabólicos, realizando una limpieza interna que ninguna otra intervención puede lograr. Este mecanismo permite que el hígado descanse de la digestión y se enfoque completamente en sus funciones de detoxificación.


Protocolo básico de apoyo emuntorial

Resumen práctico para empezar:


  1. Alimentación: Eliminar procesados, azúcar y harinas refinadas

  2. Hidratación: 2-3 litros de agua al día

  3. Probióticos: Alimentos fermentados o suplementación

  4. Ejercicio: Actividad física regular que genere sudor

  5. Ayuno: Implementar ventanas de ayuno (12-16h)

  6. Plantas: Infusiones de cardo mariano, alcachofa o diente de león

  7. Suplementación: Magnesio, zinc, vitaminas B (según necesidad)


Recuerda: la verdadera belleza de la piel nace de un cuerpo limpio desde dentro.

Si quieres leer la primera parte, picha sobre el siguiente enlace: Tu piel: el equipo de apoyo en la limpieza del cuerpo (I)


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2 comentarios

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Familia Arana Cano
25 mar
Obtuvo 4 de 5 estrellas.

Información muy interesante y bien complementada con las acciones a seguir y las sugerencias alimenticias

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Félix
Félix
25 mar
Contestando a

Muchas gracias, nos alegra mucho que te haya resultado útil. Si tienes alguna duda concreta sobre tu piel o quieres que profundicemos en algún tema, nos lo dices por aquí o nos escribes por WhatsApp. Estamos para ayudarte.

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